Respuesta de protección de enclavamiento de fusibles
Cuando se produce una sobrecarga o cortocircuito inaceptable en un circuito, la estructura reticular del alambre fusible comienza a desintegrarse, iniciando una serie de sofisticados procesos físicos diseñados para desconectar el circuito de forma segura. El material fundido (generalmente compuesto de metales como plata o cobre) se calienta rápidamente debido al efecto Joule, intensificando el movimiento térmico atómico y distorsionando su disposición reticular ordenada. Este microcambio es el punto de partida para que el fusible de desconexión cumpla su función de protección.
A medida que el calor continúa acumulándose, el material fundido alcanza y supera rápidamente su punto de fusión, experimentando una transición de fase de sólido a líquido. En puntos débiles diseñados, como el cuello, el metal fundido se rompe primero. En algunas fallas de alta energía, el material fundido puede incluso calentarse y vaporizarse directamente, expandiéndose decenas de miles de veces su volumen instantáneamente. En este punto, el aire ionizado por el vapor metálico forma un arco eléctrico de alta temperatura en el punto de ruptura que, si no se controla, continuará conduciendo electricidad y representará un peligro.
