La fusión de un fusible de desconexión es la acción principal para el aislamiento de fallas en un sistema de distribución de energía.
La estructura de un fusible de desconexión se compone principalmente de un soporte aislante, un tubo portafusible y sus contactos. Durante el funcionamiento normal, el tubo portafusible está en estrecho contacto con los contactos superior e inferior a través de su cable portafusible interno, lo que permite un flujo de corriente fluido en estado cerrado. Cuando se produce una corriente anormal en la línea, el cable portafusible se rompe rápidamente por efecto térmico y el tubo portafusible se separa de los contactos por gravedad, formando un punto de ruptura claro.
En el mantenimiento eléctrico, este punto de ruptura físico proporciona al personal in situ una indicación clara del estado del aislamiento, lo que les ayuda a confirmar el estado de la fuente de alimentación y facilita las operaciones in situ y la posterior sustitución de equipos.
